Título: Matar a un ruiseñor
Autora: Harper Lee
Editorial: Zeta Bolsillo
Páginas: 416
Precio: 10.00 Euros
Autora: Harper Lee
Editorial: Zeta Bolsillo
Páginas: 416
Precio: 10.00 Euros
Libro único
Esta es una reseña difícil de escribir porque mentiría si dijera que la lectura de este libro ha sido totalmente maravillosa. Empecé mal con él, muy mal, llegué incluso a dejarlo abandonado unos días. Pero a partir del 25% (lo leía en el ebook) fui progresivamente pillando la historia, entendiendo lo que quería contar, y cuando lo cerré fue como: "Guauuu, todo el mundo debería leer este libro." Dentro de un tiempo me gustaría releerlo, es algo que hago muy muy poquito, pero creo que este es uno de esos libros que llegas a disfrutar más plenamente cuando ya conoces la historia. Voy a intentar explicarme.
Empecé a fijarme en este libro a base de verlo en todas las listas de "libros que leer antes de morir", "mejores libros de todos los tiempos", "libros que te han marcado", etc. También sabía que es lectura obligatoria en prácticamente todos los institutos de USA y está considerado como una de las mejores novelas de la literatura americana. Teniendo en cuenta todo esto, pronto se convirtió en uno de los primeros que vino a mi mente para el reto de clásicos. Tengo la costumbre de no leer sinopsis nada más que por encima porque no me gusta spoilearme lo más mínimo, y sólo sabía que trataba el tema del racismo y la rigidez social en los Estados Unidos de principios de siglo.
Pues bien, durante ese primer 25% al principio me pareció curioso, pero poco a poco me fue dando la sensación de que tenía un argumento muy difuso. Te muestra un poco la vida de un pueblo del sur de Estados Unidos desde la perspectiva de una niña de seis años. Era una sociedad racista con una clara separación entre blancos y negros, y aún entre los blancos también era clasista en función de la riqueza y profesión de la familia de la que vinieses. Había muchos prejuicios, mucha preocupación por el qué dirán. Pero todo esto te lo narra desde la perspectiva de una niña, Scout, y los niños no entienden de estas cosas. Ella te narra los hechos sin juicios personales y eres tú la que interpretas el racismo y el clasismo que desprenden. Es un enfoque muy interesante, pero el problema es que al principio no pasaba nada relevante, no veía por dónde quería ir la historia.
Luego se enfoca más al presentarnos el caso de un hombre negro que ha sido acusado de violación y que defiende el padre de la protagonista, Atticus. A partir de ahí pillé más el hilo de la historia y fue cuando me di cuenta realmente de lo que transmitía en su conjunto. Nos muestra los prejuicios, las injusticias, las rigideces y la intolerancia de la época, y sin embargo, es un ejemplo de todo lo contrario, de tolerancia y de igualdad. Su mensaje es una crítica sutil, sin aleccionar, que muestra lo absurdo de algunos comportamientos de la época: los prejuicios entre razas, la rigidez del sistema educativo que no permite que Scout aprenda a leer por su cuenta, la preocupación de la tía de Scout porque se comporte como una niña bien y sólo tenga las amistades que le corresponden por su clase,
Los personajes son una maravilla. Todo la historia transcurre a lo largo de tres años y vemos como Scout y su hermano Jem crecen, maduran y empiezan a comprender un poco el comportamiento de los adultos. Su padre, Atticus, me ha parecido un gran personaje, es el mejor representante de todo lo que quiere transmitir la historia, se implica en defender caso perdido que pone al pueblo en su contra pero sabe que es lo correcto, y educa a sus hijos para que sean ellos mismos y acepten a los demás de la misma, les deja aprender de sus errores. A los dos hermanos también se les coge cariño, les vemos crecer y tienen esa relación típica de hermanos de "quererse y cuidarse pero sacarse de quicio constantemente". En Jem vemos a un niño que empieza a ser adulto, a entender el mundo que le rodea y a indignarse por la injusticia que en él encuentra. Scout, en cambio, es la visión más infantil, pura e inocente, simplemente no entiende ese clasismo y esos prejuicios. No podemos olvidarnos Calpurnia, esa nanny negra que los niños negros y es el vínculo para ellos entre esos dos mundos, y Dill, el amigo locuelo de los niños que está inspirado en el amigo de la infancia de la autora, Truma Capote. Una vez he acabado el libro y he reflexionado sobre él me han parecido todos fantásticos.
Otra cosa que quiero señalar es el lenguaje. En ocasiones utiliza la jerga de los negros de Estados Unidos, que tradicionalmente tenían una forma característica de hablar algo difícil de entender. Señala que era algo distintivo que tenías que aceptar para formar parte de su grupo, hablar distinto que los blancos, porque el racismo se movía, y se mueve, en las direcciones, aunque desde luego ellos se han llevado la peor parte.
Aunque el principio de la historia se hace algo cuesta arriba y no es su mejor parte, es importante continuar porque cuando consigues situarte en la historia es una verdadera maravilla por el mensaje que desprende.





