Título: El atlas de las nubes
Autora: David Mitchell
Editorial: Duomo Ediciones
Páginas: 600
Precio: 21.00 Euros
Autora: David Mitchell
Editorial: Duomo Ediciones
Páginas: 600
Precio: 21.00 Euros
Libro único
Me va a costar escribir esta reseña porque la verdad es que hace como dos meses que lo he leído, pero con el parón que hice en el blog aún no había encontrado el momento para reseñarlo. Sin embargo, no quiero perder la oportunidad de hablaros de él porque me ha parecido un libro muy curioso, muy distinto a todo lo que había leído anteriormente.
Lo que más llama la atención sin duda es la estructura de la novela, que es casi como una especie de experimento literario. En algún lado he visto que lo definían como una muñeca rusa y me ha parecido una buena comparación. El libro está compuesto por seis historias que transcurren cada uno en un ambiente espacio-temporal distinto. El primero de ellos se sitúa en el pasado (siglo XVIII o XIX) y van avanzando hacia el futuro hasta concluir con un relato postapocalíptico. Cada una de estas historias se abre y se deja inconclusa hasta que llegamos a la última y empieza a retroceder para ir cerrándolas. En ese momento es cuando se puede apreciar la conexión que hay entre ellas.
No están fuertemente interrelacionadas, ya que son más bien novelas independientes unas dentro de las otras. La capacidad que tiene el autor para cambiar totalmente de registro al pasar de una a otra es notable. No sólo tienen formatos diferentes, una está escrito en forma de diario y otra en forma diálogo, unas tercera persona y otras en primera; sino que el lenguaje, la narración, el género o la ambientación también cambian radicalmente.
Por supuesto, en estos casos siempre hay unas historias que te gustan más que otras, pero en general todas me han parecido bastante buenas. Sólo una se me ha hecha verdaderamente pesada, la historia de Luisa Rey, una especie de relato de novela negra. No es un género que me suela gustar y esta no ha sido la excepción. Por otro lado, mis favoritas han sido sin duda el relato de Sonmi 451 y el último relato post-apocaliptico, tengo verdadera debilidad por la recreación de mundos fantásticos o futurísticos que surjan de la mente del autor. Un buen worldbuilding me gana siempre y este es excepcional. Otro que me ha cautivado ha sido el de Timothy Cavandish, un antiguo editor de éxito que se ve encerrado en una residencia de ancianos, es mejor que lo leáis, es brutal.
En cuanto al contenido, creo que los relatos contienen todos cierta crítica social, cierto análisis tanto del pasado como del futuro de nuestra sociedad, de nuestro comportamiento. He sido más consciente del mensaje que quiere transmitir en los tres relatos que yo más he disfrutado, me gustaría releerlo en algún momento porque sé que sacaría más de él.
Lo que más llama la atención sin duda es la estructura de la novela, que es casi como una especie de experimento literario. En algún lado he visto que lo definían como una muñeca rusa y me ha parecido una buena comparación. El libro está compuesto por seis historias que transcurren cada uno en un ambiente espacio-temporal distinto. El primero de ellos se sitúa en el pasado (siglo XVIII o XIX) y van avanzando hacia el futuro hasta concluir con un relato postapocalíptico. Cada una de estas historias se abre y se deja inconclusa hasta que llegamos a la última y empieza a retroceder para ir cerrándolas. En ese momento es cuando se puede apreciar la conexión que hay entre ellas.
No están fuertemente interrelacionadas, ya que son más bien novelas independientes unas dentro de las otras. La capacidad que tiene el autor para cambiar totalmente de registro al pasar de una a otra es notable. No sólo tienen formatos diferentes, una está escrito en forma de diario y otra en forma diálogo, unas tercera persona y otras en primera; sino que el lenguaje, la narración, el género o la ambientación también cambian radicalmente.
Por supuesto, en estos casos siempre hay unas historias que te gustan más que otras, pero en general todas me han parecido bastante buenas. Sólo una se me ha hecha verdaderamente pesada, la historia de Luisa Rey, una especie de relato de novela negra. No es un género que me suela gustar y esta no ha sido la excepción. Por otro lado, mis favoritas han sido sin duda el relato de Sonmi 451 y el último relato post-apocaliptico, tengo verdadera debilidad por la recreación de mundos fantásticos o futurísticos que surjan de la mente del autor. Un buen worldbuilding me gana siempre y este es excepcional. Otro que me ha cautivado ha sido el de Timothy Cavandish, un antiguo editor de éxito que se ve encerrado en una residencia de ancianos, es mejor que lo leáis, es brutal.
En cuanto al contenido, creo que los relatos contienen todos cierta crítica social, cierto análisis tanto del pasado como del futuro de nuestra sociedad, de nuestro comportamiento. He sido más consciente del mensaje que quiere transmitir en los tres relatos que yo más he disfrutado, me gustaría releerlo en algún momento porque sé que sacaría más de él.
Esta novela es un verdadero experimento literario, tanto por la forma en la que está escrita, que es super original, como por todo lo que encierran esas seis historias. Algunas pueden hacerse más pesadas, pero creo que merece la pena insistir y darle una oportunidad. Es uno de estos libros que ganan cuando los acabas y eres consciente del conjunto de lo que has leído.




