Título: Battle Royale
Autora: Koushun Takami
Editorial: Booket
Páginas: 688
Precio: 12.95 Euros
Autora: Koushun Takami
Editorial: Booket
Páginas: 688
Precio: 12.95 Euros
Libro único
Hace más de un mes que termine este libro y todavía estoy ordenando en mi cabeza todos los pensamientos que me ha provocado. Llevo diez minutos mirando la pantalla del ordenador porque no sé por dónde empezar esta reseña. Así, por intentar resumir en una línea el batiburrillo de ideas que tengo, os diré que el libro me ha impresionado, me ha encantado por la psicología de los personajes, me ha desagradado por lo gore de las escenas de muerte; pero estoy segura de que se va a convertir en una mis mejores lecturas del año.
Creo que todos conocíamos este libro por la comparación con Los Juegos del Hambre. Algunos dicen que la Collins se inspiró en este libro, la Collins dice que no lo conocía antes de escribir su serie; y a mí eso me resulta difícil de creer. La comparación es inevitable, el marco en el que desarrollan ambas historias es prácticamente el mismo. Un gobierno autoritario celebra anualmente unos juegos/un programa para el que eligen aleatoriamente unos adolescentes que son encerrados en un recinto y obligados a matarse hasta que sólo quede uno. Pero realmente hasta ahí llegan las similitudes, el enfoque de la historia es bastante diferente.
En Battle Royale nos encontramos con un mundo distópico en el que Asia está dominada por un gobierno autoritario, es bastante más realista que el de LJDH y el de la mayoría de las distopías, pero también está poco desarrollado. Todo el libro se centra en la lucha de los niños. Sin embargo, a través de sus recuerdos sobre su vida y de las reflexiones sobre el propio programa en sí, creo que encierra una fuerte crítica social no sólo sobre los gobiernos autoritarios, sino sobre la indiferencia de la sociedad. El programa es algo horrible pero mientras que no les afecte directamente y en cierta manera garantice su seguridad están dispuestos a aceptarlo.
Una de las cosas que más me ha gustado es que los participantes en el "programa" son todos alumnos de la misma clase, se conocen entre sí y tienen relaciones de amistad, enemistad, amor o enamoramiento platónico. Explora mucho más la psicología de la situación que LJDH, es decir, creo que refleja de forma realista las posibles reacciones que podrían darse en un grupo de adolescentes si son obligados a matarse entre sí. Nos encontramos desde el caso extremo del que lucha por sobrevivir a toda costa sin remordimiento alguno hasta aquellos que se esconden y desconfían de todo el mundo o los que intentan formar un grupo para encontrar una solución distinta a la matanza. Es muy interesante ver cómo la desconfianza o el miedo les afectan y les llegan a hacer comportarse cómo nunca hubieran imaginado. Nunca nos veríamos capaces de matar a un compañero de clase pero ¿y si hubiera una alta probabilidad de que ese compañero nos fuera a matar a nosotros? ¿cómo reaccionaríais?
Además, el punto de vista de la historia va cambiando de un personaje a otro, por lo que tenemos distintas perspectivas y podemos observar cómo cada uno interpreta la misma situación. Puede resultar confuso al principio, sobre todo porque los nombres son todos casi iguales, pero no dura mucho la desorientación. Poco a poco vamos conociendo un poco la historia o el pasado de cada uno de esos alumnos y eso me ha gustado mucho. Al contrario que en LJDH no hay buenos ni malos, si hay tres protagonistas principales a los que coges un poco más de cariño, pero la muerte de los demás te horroriza también. Y es que las muertes son brutales, y esto es quizá lo que menos me ha gustado. Es un libro muy violento, y entiendo en cierta parte su uso como algo que impacta, pero los detalles más gores sobre cómo se le salen a no sé quién los intestinos, me han resultado un poco excesivos.
Podría seguir hablando sin parar de este libro, pero creo que ya os estáis aburriendo (si habéis llegado hasta aquí). Para terminar, quiero comentar que el final es perfecto para la historia y hasta cierto punto bastante impredecible.
Creo que todos conocíamos este libro por la comparación con Los Juegos del Hambre. Algunos dicen que la Collins se inspiró en este libro, la Collins dice que no lo conocía antes de escribir su serie; y a mí eso me resulta difícil de creer. La comparación es inevitable, el marco en el que desarrollan ambas historias es prácticamente el mismo. Un gobierno autoritario celebra anualmente unos juegos/un programa para el que eligen aleatoriamente unos adolescentes que son encerrados en un recinto y obligados a matarse hasta que sólo quede uno. Pero realmente hasta ahí llegan las similitudes, el enfoque de la historia es bastante diferente.
En Battle Royale nos encontramos con un mundo distópico en el que Asia está dominada por un gobierno autoritario, es bastante más realista que el de LJDH y el de la mayoría de las distopías, pero también está poco desarrollado. Todo el libro se centra en la lucha de los niños. Sin embargo, a través de sus recuerdos sobre su vida y de las reflexiones sobre el propio programa en sí, creo que encierra una fuerte crítica social no sólo sobre los gobiernos autoritarios, sino sobre la indiferencia de la sociedad. El programa es algo horrible pero mientras que no les afecte directamente y en cierta manera garantice su seguridad están dispuestos a aceptarlo.
Una de las cosas que más me ha gustado es que los participantes en el "programa" son todos alumnos de la misma clase, se conocen entre sí y tienen relaciones de amistad, enemistad, amor o enamoramiento platónico. Explora mucho más la psicología de la situación que LJDH, es decir, creo que refleja de forma realista las posibles reacciones que podrían darse en un grupo de adolescentes si son obligados a matarse entre sí. Nos encontramos desde el caso extremo del que lucha por sobrevivir a toda costa sin remordimiento alguno hasta aquellos que se esconden y desconfían de todo el mundo o los que intentan formar un grupo para encontrar una solución distinta a la matanza. Es muy interesante ver cómo la desconfianza o el miedo les afectan y les llegan a hacer comportarse cómo nunca hubieran imaginado. Nunca nos veríamos capaces de matar a un compañero de clase pero ¿y si hubiera una alta probabilidad de que ese compañero nos fuera a matar a nosotros? ¿cómo reaccionaríais?
Además, el punto de vista de la historia va cambiando de un personaje a otro, por lo que tenemos distintas perspectivas y podemos observar cómo cada uno interpreta la misma situación. Puede resultar confuso al principio, sobre todo porque los nombres son todos casi iguales, pero no dura mucho la desorientación. Poco a poco vamos conociendo un poco la historia o el pasado de cada uno de esos alumnos y eso me ha gustado mucho. Al contrario que en LJDH no hay buenos ni malos, si hay tres protagonistas principales a los que coges un poco más de cariño, pero la muerte de los demás te horroriza también. Y es que las muertes son brutales, y esto es quizá lo que menos me ha gustado. Es un libro muy violento, y entiendo en cierta parte su uso como algo que impacta, pero los detalles más gores sobre cómo se le salen a no sé quién los intestinos, me han resultado un poco excesivos.
Podría seguir hablando sin parar de este libro, pero creo que ya os estáis aburriendo (si habéis llegado hasta aquí). Para terminar, quiero comentar que el final es perfecto para la historia y hasta cierto punto bastante impredecible.
¿Os convencido ya de que tenéis que leerlo? Es realmente impactante, y sólo por el análisis psicológico de los personajes en una situación tan extrema creo que merece mucho la pena.





