
"No se lo diré a nadie, Echo. Lo prometo." Noah me colocó un rizo detrás de la oreja. Hace tanto tiempo que nadie me tocaba así. ¿Porqué tenía que ser Noah Hutchins? Sus ojos marrones oscuros miraros mis brazos tapados. "No te lo hiciste tú, ¿verdad? Te lo hicieron." Nunca nadie me había hecho esa pregunta. Me miraban. Susurraban. Se reían. Pero no preguntaban. Nadie sabe qué paso la noche en la que Echo Emerson pasó de ser una chica popular con un novio deportista a ser una marginada objeto de críticas con unas extrañas cicatrices en los brazos. Incluso Echo no recuerda la verdad de lo que pasó esa horrible noche. Todo lo que sabe es que quiere volver a ser normal. Pero cuando Noah Hutchins, el atractivo y mujeriego solitario de la cazadora de cuero negra, aparece en su vida con su actitud dura y su sorprendente comprensión, el mundo de Echo cambia como no podía haber imaginado. No deberían tener nada en común. Y con los secretos que los dos guardan, estar juntos parece más o menos imposible. Sin embargo, la fuerte atracción entre los dos se niega a disminuir. Y Echo tiene que preguLntarse cuánto pueden empujar los límites o qué está dispuesta a perder por un chico que puede volver a enseñarla a amar.

Título: Pushing the limits
Autora: Katy McGarry
Editorial: Harlequin
Páginas: 384
Libro único
En primer lugar, os quiero pedir perdón por la traducción chapucera de la sinópsis. Hay veces que aunque entienda una expresión en un idioma, no me sale cómo decirlo bonito en el otro, y pues me ha quedado un poco cutre, quiero decir más que en otras ocasiones.
Este libro nos cuenta la historia más típica y manida de libros y películas juveniles del mundo, chica popular de clase bien se lía con maromo malote y durillo pero con buen fondo. Sí, sí... A muchos os sonará por ejemplo a "A tres metros sobre el cielo" o aún más a "Química Perfecta". Pues todos estos me gustaron, y este no ha sido menos, de vez en cuando me encanta sacar a la luz esa vena adolescente mía que se debió de quedar con ganas de liarse con un malote en el insti. A quien os hayan gustado estas historias, os la recomendaría porque tiene algunos detalles que la hacen diferente y no vas a tener la sensación de estar leyendo "Química Perfecta 4", que el tercero ya se hizo repetitivo.
¿En qué se diferencia? Pues creo que los personajes principales están quizá menos estereotipados y tienen una historia detrás bastante interesante. Echo era una chica popular hasta que un día tiene un accidente en casa de su madre que la deja como recuerdo unas cicatrices en los brazos que la acomplejan mucho. Su hermano había muerto ya en la guerra, y a partir de eso momento ya no la dejan ver a su madre, aunque no recuerda muy bien qué pasó. El caso es que se siente muy sola y triste en casa de su padre con su nueva mujer. Aunque su grupo de amigas sigue siendo el de las populares, ella ya no encaja bien y no mantiene ese estatus.
Por otro lado, tenemos a Noah, un malote que vive con unos padres de acogida que pasan de él. Va de durillo y pasa de bailes y partidos, a él le gusta ir de fiesta con sus colegas y cambiar de chica cada semana. Detrás de esta fachada, nos encontramos una historia también distinta, él antes formaba parte de la típica familia feliz americana, jugaba al baloncesto, era popular y soñaba con ir a la universidad. Sin embargo, un fuego destrozó sus sueños, sus padres murieron y le separaron de sus hermanos y ahora vive obsesionado con conseguir su custodia como sea. Son dos personajes más complejos y no tan encasillados en un grupo como los ejemplos que os daba. En los capítulos se va alternando el punto de vista entre uno y otro, con una narración en primera persona.
No sólo los personajes principales me han gustado mucho, si no que me ha resultado muy interesante que la trama no se centre sólo en la relación amorosa. Gran parte de la historia trata los problemas psicológicos y personales tanto de Echo como de Noah. Echo tendrá que recordar lo que pasó la noche del accidente y aprender a lidiar con la separación de su madre, la muerte de su hermano y el matrimonio de su padre. Por su parte, también veremos como Noah lucha por sus hermanos y tiene un debate interno sobre qué hacer con su futuro. Y luego por supuesto la relación romántica también tiene importancia, es algo bonito que surge poco a poco y que tiene que saltar el obstáculo de las "normas sociales" en el instituto que hace que pertenezcan a mundos distintos. La verdad es que yo he caído a los pies del chico <3
Lo que menos me ha gustado de la historia es la importancia excesiva que le dan al hecho de que los dos protagonistas pertenezcan a círculos sociales distintos y a la popularidad en general. Describe una serie de rígidas reglas de relaciones sociales que son puros tópicos; si hablas con quien no debes... ¡zas! ¡muerte social instantánea! La mejor amiga de Echo la deja de hablar en público cuando dejar de ser "guay" después de su accidente y está obsesionada con que Echo vuelva a salir con su antiguo novio que le volverá a dar popularidad y así poder volver a hablarle en público. ¿Se puede ser más exagerada? ¿Hay algo más anti guay que retirarle la palabra a tu mejor amiga cuando peor lo pasa porque ya no le apetece ser animadora? Lo que hay que oír...
Es una novela de romance juvenil entretenida y muy agradable de leer, a pesar del argumento tan típico la historia personal de los personajes la hace más interesante. No quiero parecer una editorial vendiendo "los próximos juegos del hambre", pero se lo recomendaría especialmente a quienes les hayan gustado los libros de Química Perfecta.
