Su cara lo hace distinto y él solo quiere ser uno más. Camina siempre mirando al suelo, la cabeza gacha y el flequillo tratando en vano de esconder su rostro, pero, aun así, es objeto de miradas furtivas, susurros ahogados y codazos de asombro. August sale poco, su vida transcurre entre las acogedoras paredes de su casa, entre la compañía de su familia, su perra Daisy y las incleíbles historias de La guerra de las galaxias. Este año todo va a cambiar, porque este año va a ir, por primera vez, a la escuela. Allí aprenderá la lección más importante de su vida, la que no se enseña en las aulas ni en los libros de texto: crecer en la adversidad, aceptarse tal como es, sonreír a los días grises y saber que, al final, siempre encontrará una mano amiga
Título: La lección de August
Autora: RJ Palacio
Editorial: Nube de tinta
Páginas: 215
Precio: 14.21 Euros
Autora: RJ Palacio
Editorial: Nube de tinta
Páginas: 215
Precio: 14.21 Euros
Libro único
Este fue el regalo de mi Papa Noel Invisible y sin duda una de las lecturas más tiernas que he leído en los últimos tiempos. Nos presenta la historia de August, un niño de 10 años que ha nacido con un síndrome genético que le deforma los rasgos faciales dándole un aspecto un poco peculiar. Durante toda su infancia se ha ido sometiendo ha distintas operaciones para mejorar su apariencia y su calidad de vida, por lo que siempre ha estado un poco recluido en su pequeño mundo. Sin embargo, este año se presenta libre de intervenciones médicas y por primera vez va a poder ir a un colegio normal. Como cualquiera en su situación tiene sentimientos encontrados, por un lado tiene miedo de cómo le van a tratar el resto de los niños que sabe que pueden ser muy crueles pero en el fondo también quiere tener amigos y una vida como la de cualquier otro niño.
El desarrollo del libro trata sobre cómo lidiando con las pequeñas dificultades y alegrías que le va presentando esta nueva etapa de su vida. Lo más interesante es que se ven intercalando capítulos desde distintos puntos de vista a lo largo de la historia, lo que nos permite conocer cómo se enfrenta a la situación no sólo él mismo sino también su familia y sus amigos. Por ejemplo, su hermana mayor se siente un poco desplazada por toda la atención que acapara de sus padres, aunque lo quiera y sienta el instinto de protegerlo siempre que pueda. Sus amigos tienen que aprender a dejar de lado las opiniones de otros niños de la escuela, a aprender a ver más allá de su aspecto y darse cuenta que en el fondo es un niño normal, simpático con humor y que quiere ser tratado como un igual. Esta quizá una de las cosas que más me ha gustado del libro.
La historia es muy sencilla y está narrada con un lenguaje muy simple. Hay que tener en cuenta que la mayor parte está contada desde el punto de vista de un niño de diez años y que, a pesar de las dificultades extras de su vida, tiene las vivencias y las preocupaciones de un alguien de esa edad. Cuando tienes diez años, la importancia de los amigos es vital, por eso todo el conflicto de Auggie gira en torno a esta idea, hacer amigos, ser aceptado por los compañeros, la decepción cuando uno de ellos te traiciona. Me ha recordado a mi infancia cuando una pelea en la clase parecía el fin del mundo, todo el mundo cogía bandos y se formaba un drama de proporciones épicas por una tontería. Sin embargo, quizá por esto mismo en ocasiones la historia se me hacía un poco simple, de hecho lo he visto catalogado como middle aged y me parece un libro muy indicada para esas edades. Aunque no por ellpodeja de ser muy tierno y transmitir un mensaje bonito de aceptación, tanto de la propia aceptación del propio Auggust de su condición como de los que le rodean que aprenden a tratarle como a un igual con independencia de su aspecto. Es uno de estos libros en los que me daban ganas de entrar en él y achuchar al protagonista.
El desarrollo del libro trata sobre cómo lidiando con las pequeñas dificultades y alegrías que le va presentando esta nueva etapa de su vida. Lo más interesante es que se ven intercalando capítulos desde distintos puntos de vista a lo largo de la historia, lo que nos permite conocer cómo se enfrenta a la situación no sólo él mismo sino también su familia y sus amigos. Por ejemplo, su hermana mayor se siente un poco desplazada por toda la atención que acapara de sus padres, aunque lo quiera y sienta el instinto de protegerlo siempre que pueda. Sus amigos tienen que aprender a dejar de lado las opiniones de otros niños de la escuela, a aprender a ver más allá de su aspecto y darse cuenta que en el fondo es un niño normal, simpático con humor y que quiere ser tratado como un igual. Esta quizá una de las cosas que más me ha gustado del libro.
La historia es muy sencilla y está narrada con un lenguaje muy simple. Hay que tener en cuenta que la mayor parte está contada desde el punto de vista de un niño de diez años y que, a pesar de las dificultades extras de su vida, tiene las vivencias y las preocupaciones de un alguien de esa edad. Cuando tienes diez años, la importancia de los amigos es vital, por eso todo el conflicto de Auggie gira en torno a esta idea, hacer amigos, ser aceptado por los compañeros, la decepción cuando uno de ellos te traiciona. Me ha recordado a mi infancia cuando una pelea en la clase parecía el fin del mundo, todo el mundo cogía bandos y se formaba un drama de proporciones épicas por una tontería. Sin embargo, quizá por esto mismo en ocasiones la historia se me hacía un poco simple, de hecho lo he visto catalogado como middle aged y me parece un libro muy indicada para esas edades. Aunque no por ellpodeja de ser muy tierno y transmitir un mensaje bonito de aceptación, tanto de la propia aceptación del propio Auggust de su condición como de los que le rodean que aprenden a tratarle como a un igual con independencia de su aspecto. Es uno de estos libros en los que me daban ganas de entrar en él y achuchar al protagonista.
Creo que ha quedado claro que si hay algo que definiría para mí este libro sería la palabra "ternura". Si bien es algo infantil, es una lectura agradable, emotiva y bonita. Trata un tema duro pero el tono es amable y transmite buen rollo.




