8 de julio de 2015

[Reseña] - How to build a girl de Caitlin Moran


Si eres una adolescente con unos kilos de más, te masturbas con sigilo para no despertar a tu hermano pequeño, vives en Wolverhampton, formas parte de una familia numerosa con una economía precaria, tienes un padre con aspiraciones nunca cumplidas de triunfar en la música, que abusa de la botella, y una madre depresiva, la vida puede ser un asco. Si para colmo haces el ridículo en la televisión local leyendo un poema, probablemente ha llegado el momento de tomar una decisión drástica. Empezando por cambiarte el nombre. Así es como Johanna Morrigan se convierte en Dolly Wilde y, sin haber cumplido la mayoría de edad, empieza a dedicarse a la crítica musical en una revista londinense. Y, entre concierto y concierto, la protagonista y narradora de esta novela de iniciación relata sin pelos en la lengua su empeño en convertirse en adulta a base de fumar, beber y dejar de masturbarse con artilugios variopintos para pasar al sexo con hombres no menos variopintos, entre ellos un músico de Brighton poseedor de un miembro viril inhumanamente descomunal.

Título: How to build a girl
Autor: Caitlin Moran
Editorial: Harper
Páginas: 368
Precio: 10.02€ / 4.99€ (kindle)

   
  

Tengo que reconocer que yo no sabía quien era Caitlin Moran hasta hace algunos meses cuando sus últimos libros, How to be a woman y How to build a girl, empezaron a aparecer con cierta regularidad en algunos canales de Booktube. Sin embargo, investigué un poco sobre su vida y me pareció una mujer muy interesante; una mujer que se ha hecho a sí misma, con unas ideas muy claras y, sobre todo, con una voz personal propia y fuerte.

How to build a girl es un libro semi-autobiográfico, es ficción pero está muy muy basado en la adolescencia de la autora que tiene una historia muy similar a la de la protagonista. Como la protagonista, Caitlin era la hermana mayor de una familia numerosa con muy poco dinero que siendo una adolescente buscó una salida a un futuro bastante negro convirtiéndose en escritora. Consiguió ser contratada como crítica musical y tuvo bastante éxito siendo lo más mordaz posible. A partir de ahí se ha labrado una carrera como periodista y escritora con varios libros, programas de televisión y radio y colaboraciones como columnista en diversas publicaciones a sus espaldas. No se puede negar que ha tenido una vida interesante.

Hace tiempo leí alguna reseña de este libro que decía que era una especie de "Skins" novelada, y esta es una de las razones por las que quería leerlo. Skins es una serie británica que sigue a un grupo de adolescentes con una vida bastante desestructura y alocada. Durante muchos años fue una de mis series favoritas porque es bastante gamberra y no se corta un pelo en mostrar todo tipo de situaciones que forman parte de la vida de los adolescentes (y porque tiene una estética y una banda sonora espectaculares también). Entiendo la comparación. Johanna vive en una casa caótica, está obsesionada con el sexo (tiene algún capítulo digno de 50 sombras de grey...), roba habitualmente, no le preocupan sus estudios, bebe y se droga, etc. Vamos, no es el ejemplo de conducta que pondríamos a una niña. Sin embargo, es muy fácil empatizar con ella y llegar a comprender las decisiones que toma, aunque no siempre sean las mejores. Y lo mismo pasa con su familia, tiene muy buenos secundarios.

Tengo que reconocer que me dio la sensación de que a veces el gamberrismo se le fue un poco de las manos a la autora. A pesar de que quiera reflejar una forma de hablar, el hecho de que haya una media de tres palabrotas por frase me acabó cansando un poco. Me hubiera gustado que la narración estuviera más cuidada y creo que esta es una de las razones por las que me pareció que la escritura dejaba un poco que desear.

La verdad es que este libro no me ha gustado tanto como quería. Yo quería que me gustara porque me encanta el mensaje que transmite. Cuando terminas este libro te quedas con la sensación de que puedes conseguir lo que quieras. Sólo tienes que proponertelo y perseguir tus sueños. Y si te equivocas y te vas por el camino equivocado, no pasa nada, aprendes de tus errores y rectificas el rumbo. Lo importante es trabajar en ello, "construirte a ti misma". Me encanta su filosofía. Y me encanta también que muestre la vida de una adolescente tal y como es, sin moralinas ni temas tabú.

Sin embargo, a menudo me aburría y se me hacía repetitivo. Como ya he comentado, la narración no me pareció la mejor y el uso de palabrotas me parecía exagerado. Me parece que no está muy bien explicado cómo llega a conseguir el trabajo como crítica musical que parece que poco más que le cae del cielo y resulta muy poco creíble. Y luego está el tema de las referencias musicales de los 90, tiene muchísimas y yo no pillaba casi ninguna. Si es un tema que os interesa y si eráis más mayores que yo por esa época, seguramente lo disfrutaréis más.

How to build a girl nos cuenta como una adolescente literalmente "se construye" a sí misma, como empieza a crear su propia identidad y a labrarse una carrera. Y es un libro que te anima a hacer lo mismo y te enseña a no desanimarte por los errores que puedas cometer por el camino. También es un libro que habla de cómo es ser adolescente sin tapujos. Es una lectura interesante, pero no puedo negar que se me ha hecho pesada y algo repetitiva.  

   


 

3 comentarios:

Sherezade dijo...

Hola guapísima!!

Yo a la autora la acabo de conocer por tu reseña =P La verdad es que la historia pinta interesante aunque se haga lenta en algunas partes, y me gusta el mensaje que transmite, estoy muy de acuerdo =) Me ha llamado mucho la atención que pueda parecerse un poco a Skins, a mi me gusta mucho esa serie (la quinta, sexta y séptima temporada aún no las he visto) por el hecho de que no hay tabúes, y me gusta que en este libro tampoco los haya, aunque sí que es cierto que tiene que cansar leer tacos cada dos por tres xD Me lo voy a apuntas, me ha llamado la atención =P

Muchos besitos!! =)

Neus dijo...

Ya de por sí me parecía insípido, pero tras tu reseña... no gracias
un beesote

Mientras Leo dijo...

A mi en cambio si que me gustó, me pareció que tenía mucho, puede que exagerado, eso sí, del reflejo de la adolescencia rebelde y como todo se puede enderezar.
Besos